Liberan bajo fianza a las tres sospechosas de los ataques en el metro de Montreal
Acusados de haber paralizado el sistema de metro de Montreal la semana pasada, en plena hora pico, tres de los cuatro acusados recuperaron su libertad esta mañana, incluso cuando su audiencia no estaba prevista sino hasta el próximo miércoles.
La mayoría no tenía idea de que los acusados de lanzar bombas de humo en el metro comparecerían hoy en el Palacio de Justicia de Montreal.
Fue entonces en una sala en la que reinaba la calma donde Vanessa L’Écuver, Roxanne Belisle y Geneviève Vaillancourt comparecieron para recuperar su libertad.
Las tres mujeres, al igual que François Vivier-Gagnon, enfrentan graves acusaciones que pueden terminar con largas estadías en la cárcel. El cuarteto, comprendido por jóvenes cuyas edades están entre los 22 y los 25 años, es acusado de incitación al temor por una actividad terrorista, complot y perjuicio por haber lanzado en el metro una bomba lacrimógena en la estación Lionel Groulx el jueves pasado.
Muchas condiciones
Los sospechosos se entregaron a la policía el viernes pasado y las tres damas lograron ahorrarse otro fin de semana en prisión. Deberán, de todas maneras, respetar una lista de condiciones.
Además de un depósito de 3.000 dólares cada una, una tercera persona deberá comprometerse con 7.000 dólares, que serán confiscados en caso de que las condiciones no sean respetadas.
Hasta que su expediente no esté en regla, las acusadas no podrán encontrarse a menos de 300 metros de un metro, a menos que estén en la vía pública. Se les ha prohibido, igualmente, estar a menos de 300 metros de todo establecimiento de enseñanza, a menos que estén inscritas en el mismo.
L’Écuver, Belisle y Vaillancourt no podrán circular por las calles de Montreal entre las 9 de la noche y 6 de la mañana, a menos que estén acompañadas por sus padres. A las dos semanas deberán reportarse a la policía.
Tampoco podrán poseer ningún tipo de arma, de gas o explosiva, incluso cuchillos (salvo el caso del marco de una comida). Por último, tienen prohibido estar cerca de cualquier manifestación, a menos que sea pacífica. Incluso entonces, no podrán usar máscaras.
El cuarto acusado permanece detenido.
La Corona ha considerado que las garantías ofrecidas por la defensa eran suficientes para liberar a las tres jóvenes.
“Dentro de las puestas en libertad, la detención es la excepción y la libertad es la regla”, ha dicho el jurista Steeve Larivière.
De estas palabras se entiende, entonces, que las negociaciones en el caso del cuarto acusado, François Vivier-Gagnon, no han sido satisfactorias.
El estudiante de 22 años es además acusado de posesión de un cuchillo mariposa, un arma prohibida. En su caso, la comparecencia sobre la puesta sigue prevista para el 23 de mayo, lo que significa que pasará el fin de semana detenido.
Recordemos que el joven enfrentó acusaciones que lo ligaban con la ocupación del CEGEP del Viejo Montreal al principio de los conflictos de los estudiantes contra el alza de los derechos de escolaridad.
En la noche del 16 al 17 de febrero pasado, un grupo se había armado en barricada en el recinto, forzando la aparición del grupo de intervención de la policía de Montreal.
Veintinueve personas, entre las cuales estaba Vivier-Gagnon, habían sido acusadas de aglomeración ilegal, de haber estorbado el uso del recinto, de haber causado perjuicios y de impedir el trabajo de la policía.
Fuente TVA Nouvelles














