Encuentro con Jason Kenney (y II): ministro de Inmigración habla sobre refugio, la ley C-31 y ciudadanía
Aquí les presentamos la segunda parte de la entrevista al ministro de Inmigración, Jason Kenney, durante una mesa redonda que realizó con varios medios de Montreal.
Noticias Montreal estuvo presente y habló con el ministro canadiense sobre varios temas, incluidas las polémicas reformas al sistema de asilo y refugio.
Sobre las reformas del sistema de asilo y refugio
“El programa de asilo no es un programa de inmigración. Es un programa para analizar el riesgo de una persona en su país de origen”. El ministro Kenney sabe que hay algo mal con el sistema de asilo y refugio de Canadá, pero no es necesariamente por la labor del Gobierno.
“Muchos ven el programa de asilo como otra vía para la inmigración y no es así”. Para el representante del Gobierno Federal existen muchos casos de personas que necesitan ayuda, pero así también existe mucho abuso del sistema, gente que busca encontrar las grietas y explotarlas.
“Hay personas que trabajan en templos religiosos en Vancouver y se vienen a Montreal para pedir asilo”, comenta, poniendo como ejemplo un caso específico de una comunidad de inmigrantes de la India. “Creo que sé por qué, porque aquí en Montreal las solicitudes de asilo de parte de ciudadanos de la India tiene una tasa de aceptación más elevada que en el resto del país”.
Kenney no teme en decir las verdades, en explicar qué es lo que Canadá quiere, a quiénes quiere y a quiénes no.
A pesar de toda la polémica que puede generar, el Gobierno quiere manejar de manera más tajante y rápida los casos complejos de refugio o asilo, no quieren situaciones como las que se han vivido en los últimos años, en las que familias ya establecidas deben ser expulsadas, integradas y con raíces en el país.
Tampoco quieren más casos como el de Paola Ortiz o Léon Mugesera.
“La ley C-31 tiene tres aspectos importantes: primero, reformar nuestro sistema de refugio y asilo; segundo, atacar el problema del tráfico de personas y el tercero, aplicar un sistema biométrico como huellas digitales para las personas que vienen a Canadá”, dice sobre el polémico proyecto de ley, el cual ha sido atacado por varios sectores.
“Para el tema del asilo, bajo el nuevo sistema, todos los que lo soliciten serán tratados de manera independiente, eso significa que en caso de que sean rechazados podrán apelar ante una nueva división de apelación”. Según Kenney, este nuevo sistema permitirá dar una respuesta más rápida a los casos, lo cual es positivo independientemente de la decisión que se presente.
Si la persona es rechazada, será expulsada rápidamente, evitando así que cree vínculos en el país, lo que hace más difícil tomar la decisión. Por el contrario, si es aprobada, las puertas a su nueva vida, a sus nuevas oportunidades, se abren más rápido. Residencia permanente en la mano y listos para trabajar.
VER MÁS: La primera parte de la entrevista con el ministro de Inmigración de Canadá, Jason Kenney
“El nuevo sistema dará protección y una respuesta de dos meses, en lugar de los 21 meses que toma en la actualidad”, comenta el ministro, un poco sorprendido por la cantidad de críticas que ha recibido la ley.
“En la actualidad, una persona llega al aeropuerto de Montreal y solicita asilo. Tendrá que esperar 21 meses para que lo llamen a una audiencia. En septiembre, con el nuevo sistema, cuando llegues al aeropuerto de Montreal y solicites asilo, el IRB (Comisión de Inmigración y Refugio) te llamará en dos meses”, explica el ministro sobre cómo será el proceso de refugio y asilo. “En diciembre podrías ser residente permanente”.
Para acelerar el proceso de refugio, el Gobierno creará una lista de “países seguros”. Los ciudadanos de uno de esos países que pida refugio no tendrán derecho a apelar una decisión negativa. Kenney admite que los parámetros para definir esa lista no están listos, pero sabe que desde ya ese tema será punto de críticas.
Algo que deja claro el encargado de inmigración del país es que quiere cambiar las reglas de juego, no quiere gente que explote el sistema y lo dañe para aquellos que realmente lo necesitan.
Sobre los trabajadores temporales
Los casos de abuso, explotación y tráfico de personas son parte del día a día del ministro. Sabe que hay muchos problemas y cree que es necesario atacar a los responsables con una mano más dura.
“Los empleados temporales tienen los mismos derechos personales que los canadienses en cuanto a horas de trabajo, a no ser abusados, etc.”, comenta, al tiempo que pide a la sociedad que se involucre de manera más activa en solucionar la explotación. “Si la gente tiene conocimiento de casos de explotación de trabajadores temporales, debe alertarlo a las autoridades provinciales, quienes pasan el caso a nosotros y nosotros ponemos a esos empleadores en una lista negra”.
Para luchar contra esos problemas, el ministro quiere recibir más poder con la ley C-31, con la que se podrá perseguir a los responsables del tráfico humano, así como a los que explotan a los trabajadores temporales.
Sobre la ciudadanía canadiense
Para el ministro Kenney la ciudadanía canadiense, ese pasaporte de color negro azulado, tiene un valor muy grande, muchas veces irrespetado.
En su cabeza, un inmigrante que se convierta en canadiense debe cumplir tres cosas fundamentales: “debe tener mínimo de tres años como residente, manejar uno de los idiomas oficiales y tener un conocimiento de Canadá. Eso no lo vamos a cambiar”.
Se detiene y hace hincapié en el tema de los idiomas. Para el ministro esta es la llave del éxito en Canadá. De nada sirve tener las capacidades si no puedes comunicarte con fluidez ni enfrentar el idioma del mercado de trabajo.
Es por eso que plantea ser más estrictos con la certificación de los conocimientos lingüisticos. Para Kenney esto se resuelve apoyándose en las estructuras reconocidas, las mismas necesarias para entrar en una universidad. IELTS, DELF o similares, la idea es ser más estrictos al momento de medir las capacidades.
Estos cambios aplicarán solo para las personas entre 19 y 54 años. Para el resto los parámetros para recibir su ciudadanía serán los mismos.
De igual forma, quieren atacar los numerosos casos de fraude. Personas que no han vivido en Canadá pero lograr conseguir el pasaporte sobre la base de información falsa. “Hay 6.500 casos que hemos conseguido que han cometido fraude pero todavía no han sido informados”.
Estas personas serán rechazadas y en algunos casos se les presentarán cargos criminales.
Sobre la visa de turistas
Dentro de la lista de “problemas” que puede tener el ministro en su escritorio, el tema de las visas temporales para turistas no aparece. Aún así, no niega que puedan existir casos complejos.
“En el caso de Latinoamérica, sé que la tasa de aprobación está promedio está por encima de 80%, incluso en países como Brasil y Venezuela está cercana a 90%”.
Como consejo el ministro pide argumentar los casos de la mejor manera, de forma ordenada y concreta. Sabe que muchos de esos visitantes podrían ser potenciales inmigrantes en el futuro.
Jason Kenney se despide, siempre con una sonrisa. En su agenda todavía queda una larga lista de entrevistas y reuniones. Habrá presión, críticas, pero su discurso sigue firme, lo conoce a fondo y no duda en explicarlo.
Twitter: @PabloJinko – pablo@noticiasmontreal.com
Foto: Pablo A. Ortiz – Noticias Montreal















